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Bótox o ácido hialurónico: en qué se diferencian y cuándo se usa cada uno

En resumen

La toxina botulínica (bótox) relaja músculos concretos para suavizar arrugas de expresión, sobre todo en frente, entrecejo y patas de gallo. El ácido hialurónico es un gel que aporta volumen, soporte o hidratación en zonas como labios, pómulos, ojeras o surcos. No son intercambiables: tratan problemas distintos y con frecuencia se combinan en un mismo plan tras una valoración médica.

Por el equipo de Policlínica Mater Dei

Es una de las preguntas más frecuentes en una primera consulta de medicina estética: ¿lo mío es bótox o ácido hialurónico? La confusión es lógica, porque ambos se inyectan, ambos se aplican en el rostro y ambos se asocian con «quitar arrugas». Pero funcionan de forma completamente distinta.

Qué hace la toxina botulínica (bótox)

La toxina botulínica es un neuromodulador: relaja de forma temporal músculos concretos de la expresión. Al disminuir la contracción, la piel que está encima deja de plegarse con tanta fuerza y las arrugas dinámicas —las que aparecen al gesticular— se suavizan.

Sus zonas típicas son el entrecejo, la frente y las patas de gallo. No aporta volumen ni rellena.

Qué hace el ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una molécula que el cuerpo produce de forma natural. En medicina estética se utiliza como gel inyectable para:

  • Recuperar volumen perdido (pómulos, mentón, labios).
  • Dar soporte y definir (óvalo facial, mandíbula).
  • Suavizar surcos y arrugas estáticas (surco nasogeniano, líneas de marioneta).
  • Hidratar la piel en profundidad (skinboosters).

No relaja músculos: rellena, sostiene o hidrata.

Arrugas dinámicas y estáticas: la clave para elegir

Toxina botulínica Ácido hialurónico
Qué trata Arrugas por movimiento Pérdida de volumen, surcos, hidratación
Zonas típicas Frente, entrecejo, patas de gallo Labios, pómulos, ojeras, surcos, óvalo
Cómo actúa Relaja el músculo Rellena, da soporte o hidrata
Cuándo se nota Progresivo, en días Inmediato, se asienta en días

Una arruga del entrecejo que solo aparece al fruncir suele responder bien a la toxina. Un surco nasogeniano marcado por la pérdida de volumen del pómulo, en cambio, se trata mejor devolviendo soporte con ácido hialurónico. Y muchas caras tienen un poco de cada.

Por qué a menudo se combinan

Con los años coinciden varias cosas: músculos que marcan más, pérdida de volumen y una piel con menos colágeno. Por eso un plan bien hecho suele combinar técnicas: toxina para la expresión, ácido hialurónico para el soporte y, a veces, bioestimuladores de colágeno para la calidad de la piel.

Lo importante: la valoración médica

Ambos son actos médicos. La toxina botulínica es un medicamento y el ácido hialurónico requiere conocimiento anatómico para aplicarse con seguridad. La decisión sobre qué usar, dónde y cuánto debe tomarla un médico tras estudiar tu rostro y tu historia clínica.

En Policlínica Mater Dei, en el centro de Oviedo, la primera visita de medicina estética es precisamente eso: una valoración para entender qué te preocupa y proponerte un plan. Puedes leer más sobre el tratamiento de bótox en Oviedo o sobre el ácido hialurónico.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

01

¿Qué es mejor, bótox o ácido hialurónico?

Ninguno es mejor en general: el bótox actúa sobre las arrugas causadas por el movimiento y el ácido hialurónico sobre la pérdida de volumen o la hidratación. Lo adecuado depende de qué te preocupa y de la valoración médica.

02

¿Se pueden hacer los dos el mismo día?

En muchos casos sí, aunque a veces el médico prefiere escalonarlos. Se decide en la consulta según las zonas y tu caso.

03

¿Cuál dura más?

Depende del producto, la zona y la persona. Como orientación general, el efecto de la toxina botulínica dura unos meses y el del ácido hialurónico puede ser más prolongado en zonas estructurales.

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